Varias veces al año aparecen en los medios noticias de periodistas o reporteros gráficos que han sido secuestrados en esta o aquella guerra. Pero esta vez nos pilla más de cerca, si cabe, porque no solo nos une a
Manu Brabo la profesión, sino que el desaparecido esta vez es familiar de un compañero con el que compartimos mucho más que un café a la semana.
Desde este blog no puedo hacer más que pedir a las personas de las que depende el caso, que hagan lo antes posible todo lo que puedan por volver a ver a Manu trabajando por donde quiera que le depare el futuro. Mucha suerte y un abrazo muy fuerte a la familia.
mil gracias oscar!!!!
ResponderEliminarDámelas cuando hayamos conseguido algo
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